Prácticas Externas

Prácticas externas

Las prácticas externas son una actividad de naturaleza formativa que los estudiantes pueden realizar con supervisión de la UIB. El objetivo es aplicar y complementar los conocimientos adquiridos a través de la formación académica favoreciendo la adquisición de competencias de cara al ejercicio de actividades profesionales en relación con el Derecho.

La UIB tiene suscritos convenios con despachos de abogados, con distintos profesionales que ejercen en el ámbito jurídico, con la Fiscalía de Baleares y con empresas y entidades donde se pueden realizar las prácticas curriculares y extracurriculares. También es posible adscribirse a la Clínica Jurídica de la UIB, que es un proyecto que ofrece asesoramiento legal gratuito a las instituciones sin ánimo de lucro para garantizar el derecho de acceso a la Justicia.

Hay dos modalidades de prácticas externas:

Prácticas curriculares

Son las prácticas recogidas en el Plan de Estudios del Grado de Derecho y gestionadas íntegramente por la Facultad de Derecho.

Para solicitarlas es necesario tener superados al menos 120 créditos y su duración como mínimo tiene que ser de 150 horas.

La realización satisfactoria de estas prácticas conlleva el reconocimiento de 6 créditos optativos valorados como aptos.

Prácticas extracurriculares

Son las que los estudiantes realizan voluntariamente durante el periodo de formación y aunque no están incluidas en el Plan de Estudios pueden ser objeto de reconocimiento por parte de la Comisión de Reconocimiento y Transferencia de Créditos.

Este tipo de prácticas se gestiona por el Departamento de Inserción y Orientación Profesional (DOIP) y por la Facultad de Derecho.

Estas prácticas, además de ser formativas, dan lugar a una ayuda económica por parte de la empresa o entidad.

Clínica jurídica

La Clínica Jurídica es un proyecto universitario que permite la formación práctica de los estudiantes del Grado de Derecho, que pueden trabajar con casos reales prestando, además, un servicio a la comunidad para la defensa del interés público, en concreto, el derecho universal a la Justicia.

Los estudiantes de la Clínica Jurídica reciben y atienden a los usuarios, con la supervisión de un abogado tutor, para resolver sus consultas legales de modo personalizado. En ocasiones, el estudiante remitirá al usuario al servicio de justicia gratuita tramitándose desde la propia Clínica la solicitud; en otros casos el estudiante ayudará al solicitante a rellenar documentación o a la comprensión de determinados documentos legales; ofrecerá asesoramiento sobre los procedimientos en curso o sobre la posibilidad de presentar recursos, entre otras cuestiones que planteen los usuarios y que, en definitiva, les permitan conocer sus derechos, o comprender el procedimiento legal con el objeto de que el derecho de defensa se obtenga de manera plena.

Actualmente la Clínica Jurídica tiene acuerdos con la Asociación de Antiguos alumnos de Montesión, la Fundación Cáritas y la ONG Médicos del Mundo, y está abierta a nuevas líneas de actuación.

La Clínica está disponible para los estudiantes que hayan superado 120 créditos del Grado de Derecho.